Sagrada Escritura: humana y divina

c78749d85cc81cba7460f6b462443247
Antaño, surgieron diversas herejías cristológicas por el desmedido énfasis que se hacía en la divinidad de Jesús, minusvalorando así su humanidad. Todas ellas fueron condenadas en los primeros concilios ecuménicos; docetismo, apolinarismo, monofisismo y monotelismo. Jesús no fue un superhombre que cayó del cielo con una aureola sobre su cabeza –aunque sí fue un superhombre en otros sentidos–. Fue más bien el Dios encarnado, es decir, hecho hombre; en el sentido más pleno de la palabra. Para identificarse con el hombre, el Hijo de Dios se hizo hombre; con todos sus limitantes humanos, pero sin pecado.

 
Hoy, muchos siglos después de aquellas largas controversias, volvemos a lo mismo, ya no en cuanto a cristología, sino en cuanto a la Sagrada Escritura. Pululan en nuestros días muchos creyentes que, en su deseo de defender y ensalzar la Escritura, menoscaban la humanidad de las Escrituras. ¡Qué peligrosa es esta posición! Es menester recordar que, así como Jesús no cayó del cielo, la Biblia tampoco lo hizo. La Biblia, aunque inspirada por Dios, fue escrita por hombres; con todo lo que ello implica. Para hablar al hombre, tuvo que ser humana; reflejando totalmente sus contextos y limitaciones culturales.

 
¿Caemos los que así pensamos en el mismo error de infravalorar el origen divino de las Escrituras? Por supuesto que no. Simplemente, tratamos de equilibrar la balanza, en su justa medida. Que Cristo se hizo humano –con las limitaciones espaciotemporales–, en nada contradice su divinidad. Que Cristo sea divino, en nada subestima su humanidad. De igual forma, afirmar que la Biblia es humana –con sus limitaciones por el idioma, el tiempo, la cultura o la autoría humana– no es tener en poco su origen divino.

 

Aquellos que divinizan a lo sumo la Escritura en aras de defenderla, están cometiendo un flaco favor. En realidad, están perjudicándola; peor aún, tergiversándola. Pueden sonar muy espirituales, pero no lo son más que aquellos que en los primeros siglos del cristianismo cayeron en herejía al sobre enfatizar la divinidad de Cristo por encima de su humanidad. La imagen que estos tienen de la Biblia se acerca más a la idea que el islam tiene del Corán –como la palabra increada y nada humana de Dios–, convirtiendo así a la Escritura en una hipostasis divina; junto con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Definitivamente, esa creencia está muy lejos de ser parte de la teología cristiana.

 

José Daniel Espinosa Contreras.

Anuncios

Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

Graduado en Teología en la Facultad de Teología AD de Córdoba (España). Tesis de grado: «Dimensión Trinitaria del Culto Cristiano: Legitimidad de la formulación trinitaria como objeto de culto», calificada con: Matrícula de Honor. Masterando en Teología Dogmática en el CEIBI (Santa Cruz de Tenerife, España). Docente de la asignatura: «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife. Sirve al Señor en España.
Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Sagrada Escritura: humana y divina

  1. Gracias Jose por tu correo, muy bueno tu blog…

    Rafael Rodriguez Tesorero +58 04263308771 Maracay/Aragua/Venezuela @C_BiblicoenVzla http://www.CristianosBiblicosenVenezuela.Blogspot.com

    ________________________________

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s