Entendiendo la expresión hebrea: «Dios es “largo de nariz”»

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Charles Spurgeon dijo que la misericordia de Dios siempre triunfa sobre el juicio (cf. Santiago 2:13). ¡Cuán cierto es esto! Incluso detrás de cada uno de los pasajes de la Escritura que abordan los juicios de Dios sobre su pueblo o los pueblos extranjeros puede sentirse la profunda misericordia del Señor. Con razón Moisés exclamó: «¡Señor!, ¡Señor!, fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad» (Éxodo 34:6). Esta fue una verdad transmitida y experimentada generación tras generación (Núm. 14:18; Neh. 9:17; Joe. 2:13; Nah. 1:3; etc.).

La expresión hebrea traducida al castellano como «tardo para la ira», era un modismo que significaba literalmente «largo de nariz». La imagen era la de una persona enojada que respira con agitación y de forma ruidosa por la nariz. Pues bien, ver a Dios airado suponía un terco y continuo ejercicio por parte del hombre de rebeldía contra Dios, pues Él es «largo de nariz», esto es, «tardo para la ira».

A menudo, y no sin parte de razón, algunas personas se sorprenden del carácter de Dios en el Antiguo Testamento debido a los múltiples juicios que derrama sobre algunos pueblos o sobre la humanidad. Sin embargo, pocos se detienen a ver en estos pasajes la larga y previa misericordia de Dios para con los hombres.

Por ejemplo, solo cuando Dios vio «que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo el mal» (Gn. 6:5) fue que envió el diluvio como juicio para la humanidad. Dios hizo patente su misericordia esperando durante mucho tiempo que la humanidad se arrepintiera y se volviera a Dios, antes de derramar el juicio. Y solo cuando «todo» designio del corazón era de continuo el mal es que envió su juicio.

Dios esperó más de 400 años antes de derramar su juicio sobre Egipto (Génesis 15:13-14), lo que implica más de 400 años de misericordia; Dios prometió no destruir Sodoma y Gomorra mientras hubiera algún justo en aquella ciudad, sin embargo, derramó su juicio cuando todos abandonaron a Dios (Génesis 18:23-33) y el pecado de ellos se agravó «en extremo» (18:20). Así mismo, la conquista de Canaán, que de alguna forma representaba el juicio de Dios sobre estas tribus, no se efectuó hasta que: «hubo llegado a su colmo la maldad del amorreo» (una de las tribus de Canaán; Génesis 15:16).

Y es que, como Dios mismo expresó: «Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?» (Ezequiel 33:11).

De todo esto aprendemos dos grandes verdades: 1) Dios prolonga su misericordia con el hombre, esperando que éste se arrepienta y se vuelva de sus malos caminos y; 2) llegará un día en que si el hombre no se vuelve a Dios en arrepentimiento y obediencia tendrá que experimentar el justo juicio de Dios.

Pero ahora, gracias a Jesucristo, nuestro gran sumo sacerdote y único mediador entre Dios y los hombres, es que somos llamados a acercarnos a Dios «confiadamente, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16).

Por otro lado, al leer los conocidos textos de genocidios y guerras en el AT, hay que tener en cuenta las hipérboles (exageraciones propias del lenguaje) que utilizan los escritores, las formas épicas de narración donde se procura exaltar a un héroe o enaltecer a un pueblo, etcétera, ya que el factor literario juega un papel fundamental en el modo en que interpretamos los textos y la realidad histórica. Pero este tema da para mucho, así que quizá lo retomamos en otro momento.

Saludos cordiales:

José Daniel Espinosa.

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Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

Graduado en Teología en la Facultad de Teología AD de Córdoba (España). Tesis de grado: «Dimensión Trinitaria del Culto Cristiano: Legitimidad de la formulación trinitaria como objeto de culto», calificada con: Matrícula de Honor. Masterando en Teología Dogmática en el CEIBI (Santa Cruz de Tenerife, España). Docente de la asignatura: «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife. Sirve al Señor en España.
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2 respuestas a Entendiendo la expresión hebrea: «Dios es “largo de nariz”»

  1. phesvip dijo:

    Saludos Hermano, he escuchado a varios amigos exponentes de la gracia de Dios (algunos en España), predicar sobre tema ”Dios ya no es un Dios de Juicio, ni mucho menos ejecuta tales acciones sobre las naciones en la actualidad”. Alegando que nosotros debemos predicar el mensaje de Amor, Gracia y Prosperidad en Cristo Jesús, y no el mensaje de la ley que predicaba Juan el Bautista sobre el juicio. Se que estas premisas tienen muchas interrogantes he incongruencias, al punto de mostrar a un Dios mutable, en relación a sus acciones en el pasado, en el presente y en el futuro. Si escribes un tema sobre este punto en particular seria de mucha ayuda, porque hoy se quiere predicar un Cristo aceptado por todos y rechazado por nadie. Bendiciones. Giuseppe Scettro / Venezuela.

    Tomare esta nota:
    «Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo» (Lc. 14:27/RV60).
    Como escribió David Platt, Jesús el ministerio de Jesús era conocido por alejar a miles de personas. Cada vez que alguien nuevo se acercaba, Él decía: «Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios» (Lc. 9:62). ¡No lo ponía nada fácil!

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