¿Qué creen los musulmanes?

150415184842-suuni-shia-islam-3-exlarge-169

El fundador del islam es el profeta Mahoma, quien nació en la Meca en una de las tribus más importantes. Cuando tenía aproximadamente cuarenta años reflexiona profundamente sobre su vida religiosa y se retira a una cueva cerca de la Meca para meditar y habitar en soledad. Durante ese tiempo dice tener visiones del arcángel Gabriel, quien le manda recitar un texto Además, por revelación auditiva se le dice –según la tradición– que debe divulgar todas las revelaciones que ha recibido. Sus pocos seguidores exigen un libro sagrado. Así comienza el islam.[1] El islam fue fundado a comienzos del siglo VII en la península arábiga.

Tras lo anteriormente señalado, Mahoma enfrenta una serie de hostilidades y en el año VIII de la Héjira, tras vencer a los judíos, se gana a casi todos los habitantes de la Meca. Para el año de su muerte (632 d. C.), la península arábiga está prácticamente convertida al islam y la Meca se centra en la oración de los musulmanes. Le suceden de forma consecutiva los cuatro califas (Abu-Bakr, Omar, Uzmán y Alí). El islam se extiende por Siria, Egipto, Mesopotamia e Irán. Luego comienzan a formarse grandes imperios islámicos como el omeya, que se extiende por Afganistán, la India, Armenia, la «Transonxiana» hasta las fronteras de China y la India. Será la dinastía de los Abbásidas (que durará unos cinco siglos) la que se extienda por España. En el siglo XVIII se distinguirán tres grandes imperios musulmanes: el otomano, el safari y el mogol. En el siglo XX, el islam ha resurgido con fuerza gracias al petróleo que poseen sus territorios.[2]

Las creencias y doctrinas se encuentras contenidas en su libro sagrado; el Corán. Entre ellas se destaca la creencia en un Dios único, la revelación de este Dios a través del Antiguo Testamento, el Evangelio y el Corán. El último profeta aceptado es Mahoma, los ángeles de Alá serán testigos e intercesores en el último Juicio. Creen en la resurrección; los justos para el paraíso y los malvados al fuego de la Gehenna.

El islam es una religión monoteísta, cuyo único Dios es Alá. De hecho, esta es la creencia central de la fe islámica.

Las prácticas religiosas más comunes son la shahada, una fórmula o profesión de fe que en el islam es tan importante como el bautismo en el cristianismo. También la recitación de la salat (oración canónica) cinco veces al día, el ramadán (mes del ayuno), la limosna que se hace una vez al año, la peregrinación a la meca que, como mínimo, se hace una vez en la vida. Entre sus prácticas religiosas también encontramos la yihad (guerra santa); bien la «gran yihad» contra el enemigo interior, bien la «pequeña yihad» contra el enemigo exterior.[3] Antes de realizar algunas de las prácticas religiosas anteriormente mencionadas se requiere un ritual de purificación, ya sea mediante el lavatorio menor (rostro, manos, etcétera) o lavamiento mayor (todo el cuerpo), acompañando el acto con la buena voluntad interior de agradar a Alá Por otro lado, los musulmanes deben guardar muchas normas rituales como la prohibición de comer cerdo, animales carnívoros, aquellos que no se han sacrificado en nombre de Alá, muertos por enfermedad, peces que no tengan escamas, etcétera.

Los datos estadísticos sobre la extensión del islam pueden variar notablemente. Las principales religiones del mundo han experimentado un aumento numérico en los últimos años; a excepción del budismo, que desde hace años acusa un continuo y notorio descenso. No obstante, el aumento numérico de las principales religiones es sutilmente engañoso, pues si lo comparamos con el rápido crecimiento demográfico mundial, entonces, a excepción del islam, todas las religiones han experimentado un receso numérico.

El cristianismo sigue siendo la religión mayoritaria en el mundo; sin embargo, teniendo en cuenta las estadísticas, todo apunta a que en unos 60 años el islam superará en número al cristianismo. Existen diversos motivos para pensar así: 1) El índice de crecimiento del islam corresponde al aumento demográfico; 2) Las mujeres musulmanas tienen un promedio de tres hijos; 3) El aumento actual del islamismo radical; etcétera.

Actualmente, el islam está extendido por el continente africano en: Argelia, Benín, Burkina Faso, Camerún, Chad, Comores, Costa de Marfil, Yibuti, Egipto, Gabón, Gambia, Guinea-Bissau, Libia, Malí, Mauritania, Marruecos, Mozambique, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Túnez y Uganda; por el continente americano en: Guyana y Surinam; en Europa: Albania, Bosnia y Herzegovina; y en Asía en: Afganistán, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Baréin, Bangladés, Brunéi, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Irak, Jordania, Kazajistán, Kuwait, Kirguistán, Líbano, Malasia, Maldivas, Omán, Pakistán, Catar, Siria, Tayikistán, el Estado de Palestina, Turkmenistán, Turquía, Uzbekistán y Yemen. El islamismo es notablemente mayoritario en territorios como Argelia, Afganistán, Bahréin, Irak, Irán, Livia, Maldivas, Marruecos, Mauritania, Níger, Pakistán, Catar, Omar, Arabia Saudita, Somalia, Turquía, Túnez, Yemen y un largo etcétera, convirtiéndose en la segunda religión más extendida en el mundo.[5]

En el islam existe un clero claramente estructurado. En primer lugar están los Mullahs que se encargan de cobrar los impuestos, predicar en las mezquitas y llevar a cabo las ceremonias básicas. Por encima están los Hafez que son aquellos que han conseguido memorizar el Corán. Luego están los Hojjat, es decir, los que alcanzan estudios superiores y se encargan de juzgar cuestiones religiosas, políticas, etcétera (ya que para ellos no hay separación entre los asuntos del Estado y los religiosos). Por encima sólo están los Mujtadeh (son Hojjat que han obtenido un certificado o título) y los Ayatollah (constituyen la cúpula de estructura jerárquica). En el islam, la revelación dada a Mahoma se da como un “dictado literal” retenido en un primer momento en la memoria, para después ponerse por escrito. Este «literalismo» estricto ha llevado a muchos a rechazar cualquier traducción del Corán a otro idioma para su uso litúrgico. Según la tradición, Gabriel trajo la revelación de Dios en árabe, idioma, por tanto, escogido por Dios.[6] Seguramente, este sea uno de los principales motivos del radicalismo y fundamentalismo islámica; el «literalismo».

Por José Daniel Espinosa Contreras.

[1] GUERRA GÓMEZ, MANUEL. Historia de las religiones. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1999, pp. 277-279.

[2] Cf. Fenomenología e historia de las religiones. Módulo de estudio nº7 del Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife, pp. 223-238.

[3] GUERRA GÓMEZ, MANUEL. Historia de las religiones. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1999, pp. 285-289.

[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Mundo_isl%C3%A1mico [En línea: consultado el 15/02/2016].

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Islam [En línea: consultado el 15/02/2016].

[6] El hombre en busca de Dios. New York: Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 1990, pp. 290-291.

Anuncios

Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

Graduado en Teología en la Facultad de Teología AD de Córdoba (España). Tesis de grado: «Dimensión Trinitaria del Culto Cristiano: Legitimidad de la formulación trinitaria como objeto de culto», calificada con: Matrícula de Honor. Masterando en Teología Dogmática en el CEIBI (Santa Cruz de Tenerife, España). Docente de la asignatura: «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife. Sirve al Señor en España.
Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s