¿Es la Iglesia perfectamente santa como pretende la ICAR?

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Juan Pablo II, con motivo del Gran Jubileo del 2000, resumió el tradicional pensamiento católico romano sobre la Iglesia: «Creemos que la Iglesia es santa, pero en ella hay hombres pecadores». La Constitución Dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium, pp. 48-51 se atreve a afirmar que la iglesia es perfecta e indefectiblemente santa.

Esto me plantea la pregunta, ¿qué entienden ellos (la ICAR) por Iglesia? ¿Acaso no es la Iglesia la congregación de los creyentes? El Nuevo Testamento siempre presenta a la Iglesia como la congregación de los creyentes, redimidos por Jesucristo. Hombres pecadores, como todos, pero que están en un proceso de santificación por Su Espíritu.

No se decepcione si en la Iglesia encuentra a miembros pecadores, pues esto es precisamente la Iglesia. Como muy bien ha llegado a reconocer el teólogo y sacerdote católico-romano, Hans Küng: «Y si nosotros somos la Iglesia, ello quiere decir que es una congregación de hombres que buscan, peregrinan y yerran, de impotentes, atormentados y dolientes, de pecadores y peregrinos. Si la Iglesia somos nosotros, ello quiere decir que es pecadora y caminante. Toda idealización de la Iglesia queda excluida». [KÜNG, Hans. La Iglesia, p. 47].

Así que si usted no va a la Iglesia –congregación de creyentes– porque en ella encuentra a muchos “hipócritas”, tranquilo, siéntase con la libertad de venir, pues hay lugar para uno más. Nosotros confesamos que la Iglesia es pecadora mientras marcha, como en un peregrinaje, hacia la patria celestial. Sólo la Iglesia escatológica –futura y glorificada– será plenamente santa. ¡Pero estamos en proceso! Y con la gracia de Dios, la ayuda de Su Espíritu y la guía de Su Palabra lo vamos consiguiendo.

«Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es» 1 Juan 3:2.

«A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha» Efesios 5:27.

 

Con sincero afecto:

José Daniel Espinosa.

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Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

Graduado en Teología en la Facultad de Teología AD de Córdoba (España). Tesis de grado: «Dimensión Trinitaria del Culto Cristiano: Legitimidad de la formulación trinitaria como objeto de culto», calificada con: Matrícula de Honor. Masterando en Teología Dogmática en el CEIBI (Santa Cruz de Tenerife, España). Docente de la asignatura: «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife. Sirve al Señor en España.
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