¿A qué le llamamos alabanza?

No tengo nada en contra de la alabanza, pero sí contra su hipertrofia. Sí, eso es lo que veo al examinar el culto del primigenio cristianismo y compararlo con el nuestro. Nuestros cultos están cada vez más adornados por la alabanza –aunque a esta no se le da un papel muy importante en los escritos novotestamentarios–. ¡Pero no cualquier alabanza! Llamamos alabanza a canticos de pobre contenido, que repiten insistentemente ciertas estrofas, como si fuéramos mantras hindúes que repiten sus fórmulas mágicas.

Respecto a lo que hablamos, Jacques Dubois dijo: «No estamos muy lejos de cierto tipo de fetichismo». Acaso, ¿es eso a lo que Jesús se refería con «en espíritu y en verdad»?

Los himnos antiguos estaban cargados de teología. Rebosaban de Cristo, y daban gloria al Padre. Así lo enseña el antiguo himno arameo que Pablo mencionó en Filipenses 2:6-11. ¿O qué del himno de Colosenses 1:15-20? Estaban centrados en Él, sí, en Dios.

Algunos ejemplos del himno de Filipenses 2:6-11 (aunque le recomiendo leer el himno completo):

“Él se despojó a sí mismo” (vs. 7).

“Él tomó forma de siervo” (vs. 7).

“Él se humilló” (vs. 8).

“Dios lo exaltó” (vs. 9).

“Dios le dio un nombre que es sobre todo nombre” (vs. 9).

“Para que todos le confiesen y se postren [a Él]” (vs. 10-11).

“Para gloria de Dios Padre” (vs. 11).

Algunos ejemplo del himno de Colosenses 1:15-20 (pueden verse muchos más):

“Él es la imagen del Dios invisible…”

“En él fueron creadas todas las cosas…”

“Todo fue creado por medio de Él y para Él…”

“Él es la cabeza del cuerpo, el primogénito de entre los muertos…”

“Él reconcilió todas las cosas…”

¿Y los cánticos actuales? He sido tentado a referenciar y comparar algunas de las conocidas alabanzas actuales, pero preferí no hacerlo. Esta parte se la dejo a usted. Mire su cancionero, coja su himnario y/o revise todas sus canciones. Compruebe en quién se centra la alabanza. ¿En el hombre o en Dios? ¿Habla del “mi”, “yo” o del “TÚ”, “ÉL”? ¿Es egocéntrica o teocéntrica? ¿Menciona más a Cristo o al hombre?

Después, tome sus propias conclusiones y sea consecuente.

Dios te bendiga y guarde.

José Daniel Espinosa C.

Anuncios

Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

José Daniel Espinosa Contreras, nació en Jaén (provincia andaluza), en 1993. Se graduó en Teología por la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios de España en La Carlota (Córdoba). Masterando en Teología Dogmática por el Centro de Investigaciones Bíblicas (CEIBI). Fue formado por la Universidad de la Laguna (Tenerife) en un curso de «Religiones en España» y, actualmente, es docente de la asignatura de «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el CEIBI. Autor del libro: «¿A quién adoran los cristianos? Historia y teología de la Trinidad en el culto cristiano». Sirve a Dios en un pequeño pueblo en el sur de España (Torredelcampo) junto con su esposa.
Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¿A qué le llamamos alabanza?

  1. jose brito dijo:

    es cierto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s