La cartera y el Espíritu Santo

Delito-Apropiacion-indebida
Una de las primeras cosas que Dios tocó en la venida del Espíritu Santo fue “la cartera de la gente”. Los cristianos, 

– Lo tenían todo en común. “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas” (Hechos 2:44).
– “Vendían sus propiedades y sus bienes para repartir a los hermanos según la necesidad de cada uno” (Hechos 2:45).
– Nada de lo que poseían lo consideraban suyo propio.“Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común” (Hechos 4:32).
– No permitían que hubiese entre ellos ningún necesitado. “Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido” (Hechos 4:34).
– Daban ofrendas a los responsables de la Iglesia para que ellos lo repartieran con sabiduría. “Y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad” (Hechos 4:35). “Bernabé…, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles” (4:37).
– Ayudaban a otras iglesias con ofrendas (Hechos 11:28-30).

Y todo esto, tan solo en los primeros capítulos de la Iglesia Primitiva.

La Didaché (Enseñanza de los doce apóstoles) que es una de las obras de la literatura cristiana más primitiva (sobre la segunda mitad del siglo I, antes del 70 d.C.) que se conserva dice lo siguiente: “el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos. Dichoso aquel que da conforme al mandamiento; el tal, será sin falta”, o más adelante advierte, “no tengas la mano cerrada cuando se trate de dar”, y luego, “no estés indeciso cuando se trate de dar, ni regañes al dar algo, porque conoces al dispensador de la recompensa”.

Algunos han dejado de ofrendar en sus iglesias, porque consideran que el dinero no es bien distribuido. Poniendo este asunto en condiciones más simples, si nosotros no damos dinero a “nuestra” iglesia, estamos siendo injustos. El arriendo y necesidades del local de reunión , así como la obra, todo tiene un costo. Un costo del que todos debemos ser partícipes. Si no damos, nosotros  no  estamos  haciendo nuestra parte,  y otros están  pagando  por nosotros aquí. Esto es  injusticia, y toda  injusticia es pecado. No piense que otros no saben y que nosotros podemos estafar. Dios lo sabe. Y lo sabe tanto, que a Dios no sólo interesa lo que das, sino lo que dejas de dar. 

Hch 5:1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,
Hch 5:2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
Hch 5:3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
Hch 5:4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Hch 5:5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

¿Cuánto han cambiado los tiempos? No sé si es que Dios actúa de forma diferente en su Iglesia, o que gran parte de lo que denominamos “iglesia” no ha sido realmente tocada por el Espíritu Santo. En nuestros días, lo último que se convierte es la cartera. Nos cuesta dar, no queremos dar, nos negamos a dar, nos olvidamos de dar, y nos cuesta practicar las palabras del Señor Jesucristo, “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).

¿Cuál es el deber de los hijos de Dios?

1 Co 16:1 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.
1Co 16:2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
1Co 16:3 Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén.
1Co 16:4 Y si fuere propio que yo también vaya, irán conmigo.

 

Agradezca al Señor que usted todavía tiene algo que dar a otros y ayudar a otros, aunque a nosotros nos pueda estar faltando. Nosotros debemos dar fielmente antes que podamos recibir la bendición del Señor. Nosotros no debemos guardar nuestro dinero y hacer que se vuelva como el agua estancada del Mar Muerto (conozco a alguien que lleva toda su vida guardando la “ofrenda” en el banco). Si hacemos esto, Dios hará algo con  nuestro dinero. El Señor dijo, “mas bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35). Si nosotros obedecemos la palabra  del Señor fielmente, ciertamente obtendremos una gran bendición.

¿Dónde está tu dinero? “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. (Mateo 6:21). ¿Está en tu cartera o está en las manos y disposición de la voluntad de Dios?

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre 2 Corintios 9:7. Lo cierto es que cuando se trata de dar Dios siempre gana.

Anuncios

Acerca de José Daniel Espinosa Contreras

Graduado en Teología en la Facultad de Teología AD de Córdoba (España). Tesis de grado: «Dimensión Trinitaria del Culto Cristiano: Legitimidad de la formulación trinitaria como objeto de culto», calificada con: Matrícula de Honor. Masterando en Teología Dogmática en el CEIBI (Santa Cruz de Tenerife, España). Docente de la asignatura: «Fenomenología e Historia de las Religiones» en el Centro de Investigaciones Bíblicas de Santa Cruz de Tenerife. Sirve al Señor en España.
Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s